Una carta de Sting

Ayer recibí una carta de Sting, como tantos otros miembros de Aministía Internacional. De lo que habla es preocupante, 29 madres arrestadas por el gobierno fanático de Irán. El texto está inglés, pero espero que se entienda. Si no es así usad http://translate.google.com

Dear Mario,

I was shocked to hear reports that Iranian security forces arrested 29 mothers and their supporters who were silently mourning children killed in post-election violence this summer.

These Mourning Mothers gather peacefully each week to call for an end to widespread human rights abuses and justice for their dead children.

The disturbing news of their arrest brought to mind profound memories of the Mothers of the Disappeared in Chile and Argentina.

Like the courageous mothers in Iran, the Mothers of the Disappeared faced threats and harassment for seeking justice for their children kidnapped during the Dirty Wars in Chile and Argentina.

My song “They Dance Alone” is dedicated to the Mothers of the Disappeared. I had the honor of performing it with them in 1988 during Amnesty International’s Human Rights Now! Tour.

Dancing on stage with the Mothers of the Disappeared in Chile and Argentina was one of the most moving moments of my career.

I am heartbroken to see that once again others have to face the anguish that the Mothers of the Disappeared endured. I am compelled to speak out again. I hope you will too.

What gives me hope is knowing that Amnesty International is fighting on behalf of the Mourning Mothers and others threatened with abuse in Iran and around the world.

As you read this, Amnesty International is investigating and reporting on the human rights situation in Iran. It’s publishing the names of prisoners of conscience and documenting the use of brutal force to crush dissent – even as it continues to respond to human rights emergencies across the globe.

The people of Iran deserve to speak peacefully without fear. Show them they are not alone. Donate to Amnesty International today.

Sincerely,

Sting

Una carta de Sting

Felices fiestas y superstición

by Consuelo Parra (c) http://www.safecreative.org/work/0910294788181
Imagen de Consuelo Parra (c)

¿Existe la suerte? ¿Buena suerte o mala suerte?

En mi lento deambular fuera de la superstición me doy cuenta de lo arraigado que está en nuestras mentes conceptos supersticiosos como los relativos a la “suerte” o los “feliz año nuevo”o “feliz navidad”.

¿Qué es la felicidad? ¿Qué deseamos realmente con la navidad?

Surgen preguntas y pocas respuestas son científicamente correctas. Habrá que hablar más bien del espíritu de las palabras o los deseos más que de hecho comprobables. La suerte, de hecho, no existe. Sí existe cierta predisposición a “tener mala suerte” o “buena suerte” que no es sino un condicionamiento previo a pensar que las cosas nos saldrán mal o bien. No existe motivo objetivo para creer que realmente existe una mala suerte, pero sí que nos fijaremos en las cosas malas y seremos más proclives a equivocarnos o a tener accidentes si pensamos que dicha mala suerte existe. De la misma manera pensaremos que hemos tenido buena suerte por haber recibido un premio cuya probabilidad de obtención era reducida.

Cuando la gente desea feliz navidad o un próspero año nuevo lo que se hace es expresar cierta simpatía por la persona, esperando, sin decirlo, que las casualidades o los determinismos sean positivos para la persona, pero sin basarse en nada concreto más allá de una esperanza que como mucho se puede basar en las aptitudes o cualidades de la persona receptora.

Está arraigado en nuestro imaginario el decir “he tenido suerte” cuando en realidad significa que las casualidades o determinismos nos han sido propicios para nuestros objetivos. Es más cómodo pero induce a error si no se tiene bien en cuenta que no existe una fuerza sobrenatural que define el éxito o fracaso de nuestros intentos y del curso de nuestros caminos.

Intentar salir de esos clichés es difícil, casi imposible, pero con frecuencia recurro a una gran frase de la cultura americana que reza “Shit happens!” o en otras palabras “¡La mierda pasa!”

De la misma manera las cosas buenas pasan y desear que pasen no ayuda en gran medida a que ocurran, sino la voluntad de hacer lo necesario para que ocurran. Lógicamente desear, querer que algo pase es una importante predisposición de la psique. Aún y todo puede que las cosas no pasen como deseamos, pero no será por causa de algo sobrenatural, sino de las complejas y a menudo incomprensibles interacciones de millones de pequeñas acciones funcionando en extraña sincronía incluso a nivel atómico.

Derechos sobre el texto:

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Información de la imagen: http://www.safecreative.org/work/0910294788181

Felices fiestas y superstición