Seguridad en los aeropuertos y polonio 210

Últimamente los controles de seguridad en los aeropuertos europeos se  ha incrementado de tal manera que viajar en avión se ha convertido en un esperpento, en una agonía, una exageración que hace recordar todos los temores que racionales o no han invadido a los viajeros durante décadas.

No aseguran, para variar, que todo es por nuestra seguridad.

Sin embargo como siempre tomamos ideas que pueden ser buenas y las llevamos al esperpento. Familias enteras con hijos viajando sin agua, o con poca agua, biberones al mínimo, horas de espera, prisas, registros intensivos… En general todo tipo de vejaciones que se realizan a gente normal y corriente y que hace parecer que todos somos criminales… ¿Y todo para evitar que se metan explosivos líquidos, o substancias biológicamente peligrosas? ¿Y qué más? Los individuos verdaderamente peligrosos no sufren estas vejaciones y los terroristas no tienen problema en idear nuevos e ingeniosos sistemas para colar sus cobardes maniobras.

Tanta vigilancia, tanta molestia para que luego agentes secretos de un gobierno terrorista nos cuelen material radioactivo en varios aviones, para que nos cuelen Polonio 210 y nos envenenen a todos un poquito. ¿Cómo se pudo colar material radioactivo en aviones comerciales? ¿Para qué sirve toda la seguridad del mundo si se permite que gobiernos criminales metan su veneno en nuestros aviones?

Yo les doy la respuesta, no sirve para nada. Los malvados idearán nuevas soluciones cada vez más complejas para hacer el mal. Y ya de paso, los auténticos enemigos de la vida, los que gobiernan no pocos países seguiran viajando en aviones privados, cómodos, a sus anchas y matando desde un teléfono.

Seguridad en los aeropuertos y polonio 210