Copyright y talibanismo según Enrique Dans

Como dice mi amigo Carlosues, se podría decir más alto, pero no más claro. Enrique Dans nos deleita con su sagaz pluma en este artículo que compara el talibanismo religioso con el del copyright. De hecho yo he comentado en alguna ocasión que el copyright es en el fondo una religión en la que hay que creer y que si discrepas puedes ser tachado de hereje. En el fondo casi todos somos herejes y nos quieren condenar a sus peculiares hogueras representadas por demandas infames por parte de bandas organizadas como la RIAA, o la MPAA (por poner sólo dos ejemplos).

Como muy acertadamente comenta Enrique Dans, se crean leyes artificiosas con el único objetivo de mantener un status quos de los poderosos de siempre. Sin embargo las cosas han cambiado y estas leyes o dogmas establecidos chocan con el sentido común, el sentido popular, el futuro y el desarrollo imparable de nuevas tecnologías y posibilidades digitales.

Emular la escasez haciendo parecer que las tecnologías como las del DRM son éticas, crear leyes que propician el abuso de ciertas compañías incapaces de hacer nada innovador es síntoma de una enfermedad. Una enfermedad originada en la concepción radical y anacrónica de la propiedad intelectual.

Pero aunque sean grandes y poderosos, no hay que olvidar que torres más altas han caído y sólo es cuestión de tiempo que estas industrias que insultan la inteligencia de sus clientes caigan por su propio peso y se rompan en mil pedazos por su absurda inflexibilidad.

Copyright y talibanismo según Enrique Dans

Hay que cerrar Internet, Elton John dixit

Pero ¿en qué estaríamos pensando verdad? Parece mentira que tras la recomendación hace ya tiempo en este sentido hecho por una exitosísima cantante española cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, pero que recordaré, no se haya avanzado nada en la iniciativa de cerrar la red de redes de una vez y por todas. Ahora Elton John, grande entre los grandes, persona sin duda culta en esto de la tecnología nos lo pone claro. Hay que cerrar Internet durante al menos cinco años porque vamos, a él no le viene nada bien eso de vender pocos discos. ¡Eso sí que es un argumento de peso!

Porque en efecto la red rompe con el modelo de negocio analógico al que tan rícamente estaban acostumbrados muchos. Y también permite que se pueda escuchar la voz de cualquiera, y no sólo la expresión verbal clásica, sino la música de gente que osa compartir sus creaciones con licencias libres. Y cuando hablo de música, no podemos olvidar a esos individuos que de manera incalificable comparten fotografías, videos, opiniones, análisis, textos, relatos, programas, sistemas operativos estables…

¿A dónde vamos a ir a parar ahora que la gente puede estar informada e informar desde cualquier punto del planeta y casi también fuera de él? ¿Y qué decir de los médicos que por culpa de Internet están al día de todos los avances médicos e incluso pueden operar de manera remota? ¿Y qué pasa con los pobres terroristas que son detenidos a diario gracias a que mediante Internet las policías del mundo comparten información sobre sospechosos? Por no hablar de la gente que logra vacaciones a precio reducido, los jóvenes con discapacidades cognitivas que consiguen avanzar a diario por culpa de la red de redes, o los mayores que pueden compartir su experiencia con otras personas mediante listas de correo, mensajes, chats, etc.

Sin duda la red tiene muchísimos peligros y hay que acabar con todos ellos de la manera más categórica y definitiva posible, cerrando la Red.

Porque cerrando la Red el mundo se volverá de color de rosa y todos correremos a comprar ingentes cantidades de CDs originales, uno para el coche, otro para el trabajo, otro para llevar en un reproductor de CDs portátil. Y emplearemos cuatro veces el importe de nuestra nómina mensualmente en comprar todo eso que las industria del entretenimiento dicen que se deja de comprar al usar programas como eMule.

¡Y el mundo será tan lindo que todos saldremos a la calle, nos frotaremos los ojos al ver la brillante luz de esa cosa llamada Sol y nos enamoraremos de nuestra vecina, o nuestro vecino y sin duda nuestro amor será correspondido! ¡Y accederemos únicamente por fin la información más creíble, la de las televisiones públicas y privadas, de contrastada independencia.

Será tan hermoso porque yo no tendré trabajo, y como yo muchos miles de profesionales, pero ¿qué importa eso si Elton John y otros famosos músicos pueden ganar unos cuantos millones de euros más para acumular a sus dilatadas fortunas? No podemos ser egoistas, Elton John merece eso y más. ¡Los pendientes de diamantes no crecen en los árboles! ¡Hay que pagar a las empresas extractoras de diamantes para que tengan a niños esclavos cavando en minas africanas… hay que financiar guerras para obtener los derechos de explotación de esos países empobrecidos! Todo eso cuesta dinero y sin duda Internet no ayuda nada a la hora de aumentar las fortunas mermantes de artistas con tanto criterio sobre tecnología y el futuro de los modelos de negocios.

Porque no perdamos de vista que en realidad Internet no es la culpable, sino los desaprensivos usuarios que no dudamos en usarla y mandar así a la ruina a esos pobres artistas con sus pataletas y justificados berrinches junto con sus modelos de negocio que tan bien han funcionado antes de la era digital.

Salvemos el mundo. ¡Cerremos Internet ya!

Hay que cerrar Internet, Elton John dixit