Plagio, copia privada, piratería y confusión

A raíz de esta noticia que ha salido en Meneame, y siendo la segunda o tercera en muy poco tiempo, no puedo menos que intentar comentar sobre cierta confusión que se está generando en el debate posterior. Es la referente a ciertos comentarios en el sentido de apuntar que “estamos dispuestos a bajarnos cualquier contenido (películas, música) sin permiso del autor pero luego ponemos el grito en el cielo cuando alguien nos copia un contenido sin permiso y sin citarnos“.

Sinceramente que aquí se están confundiendo varios términos y conceptos de manera puede que involuntaria, pero que causa directamente mucho daño al desarrollo de las licencias libres.

Aclaremos conceptos:

Descargarse contenidos con redes de pares es algo que se puede hacer porque obedece al concepto de copia privada. En esta descarga nadie deja de reconocer la autoría de la obra. Nadie que baje, por ejemplo, “Ciudadano Kane” puede decir que el director de la película no es Orson Welles, sino uno mismo por haberla copiado él en un CD, DVD o disco duro. La copia privada es una excepción al derecho del autor de la obra a impedir su copia, pero hablamos sobre los derechos patrimoniales, aquellos que involucran dinero de una manera u otra. En ningún caso se pueden negar los derechos morales sobre la obra, que serán, ahora y siempre de aquellos que la hicieron en origen. Por lo tanto, copiar contenidos para uso privado, por supuesto, no es piratería.

El plagio, es decir, la apropiación de una idea de otro usándola como creación propia sí es un acto de lo que hoy llamamos piratería. El plagio se ha dado y se dará siempre en la historia del hombre. A veces el plagio no es tal, sino que lo parece, como cuando dos personas tienen una idea igual en un corto plazo de tiempo, y dilucidar si algo es plagio o no es muchas veces complicado, pero en el caso del uso de imágenes que ha tomado un tercero por parte de, por ejemplo, una revista sin mencionar al autor, es algo muy fácil de probar. El plagio es ahora y siempre una lacra que hay que evitar y con la irrupción de las licencias libres el problema se está empezando a magnificar achacando a éstas licencias un tipo de vulnerabilidad que en realidad es mayor en las obras con licencia de copyright restrictivo (las obras más plagiadas de la historia).

Porque acosumbramos a mezclar los conceptos y no nos paramos a leer las licencias que tienen toda una base legal detrás basada en las leyes del copyright y la propiedad intelectual siendo la base irrenunciable la obligatoriedad de mencionar siempre al autor de la obra. Creer que el uso de las licencias Creative Commons significa que son tan libres que no hay que mencionar la autoría y respetar el resto de clausulas es un error. Las licencias CC se basan en el copyright y como en éste nadie puede atribuirse la autoría de la obra de otro.

Todos debemos realizar un esfuerzo por lo tanto por discernir los distintos matices. El plagio sí es piratería, pero la copia privada no. Hemos de educar y educarnos en el respeto de unas licencias cuyo espíritu es facilitar el uso interactivo de las creaciones de otros, pero siempre basado en el respeto a la autoría que se ejerce mediante el justo reconocimiento al creador.

Sólo así se logrará que se tengan en cuenta estas licencias de cara a un mayor uso futuro de éstas. El uso de licencias libres enriquece nuestra cultura, demostremos pues que sabemos respetar su funcionamiento. Más información en Creative Commons España.

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Texto bajo licencia Creative Commons (cc) by-sa V3.0 Mario Pena 2007.

Plagio, copia privada, piratería y confusión