Nokia quiere apostar por el DRM, alias suicidio tecnológico

De confirmarse esta noticia, nos encontraríamos ante uno de los más enormes batacazos empresariales que podría recibir Nokia.

Hemos dicho muchas veces que tratar de emular sistemas analógicos mediante mecanismos que deberían ser sencillamente ilegales en plena era digital, es un error que aprovecharán los competidores para acabar con muchas empresas que han sido pioneras hasta el momento.

No sabemos lo jugoso que será el cheque de Microsoft o la idea que tenga Nokia sobre qué es lo correcto hoy en día si pretenden meter el PlayReady DRM de Microsoft. Seguro que más de una empresa de telefonía móvil (o algunas que pretenden serlo en breve), se estarán frotando las manos.

Si Nokia hace esto ya sabe que va a perder muchos clientes, empezando por mi mismo. Parece mentira que gente con enormes sueldos que no tiene otra cosa que pensar durante ocho horas al días en el futuro, todavía piensen que poner restricciones a los derechos de los usuarios les va a servir de algo al medio o largo plazo.

Y parodiando un conocido anuncio de TV diremos que: “With DRM? No party…

Seguiremos ampliando esta información.

Nokia quiere apostar por el DRM, alias suicidio tecnológico

El lento pero seguro camino del cambio

A menudo los deseos de unos de mantener su posición alcanzada con el paso del tiempo choca con las nuevas visiones y proyectos de los emprendedores de todo el mundo que tienen en mente retirarte del camino gracias a su capacidad de innovación.

Está ocurriendo con la industria del entretenimiento incapaz de innovar frente a la marea arrolladora de Internet y los nuevos negocios de la red. Ante la inactividad sólo proponen medidas legislativas, dilapidando cantidades ingentes de dinero en intentar frenar mediante sus comprados políticos aquello que será favorecido por los consumidores finales.

Ahora le toca el turno a las operadoras de telefonía que podrían perder antes que tarde su posición y todo por proponer cosas tan absurdas como la eliminación de la neutralidad en Internet. Cada acción tiene un efecto igual pero en sentido opuesto. Ir contra Google, una de las empresas de mayor éxito de todos los tiempos, ir contra Internet, un modelo de firme futuro, ir contra la era digital imponiendo DRMs por ley, son medidas condenadas, no sólo al fracaso, sino a acabar con los propios impulsores.

En pocos meses veremos grandes cambios y los que tanto se oponen harían mucho mejor en intentar adelantar a los innovadores, pero dudamos de su capacidad. El precio a pagar, por desgracia, será demasiado alto en términos de despidos de aquellos que no tienen culpa de la mala gestión de unos cuantos ejecutivos poco previsores y anclados en los modelos de negocio del siglo pasado.

El lento pero seguro camino del cambio